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Conceptos 3.0 sobre Colonias Felinas

Conceptos 3.0 sobre Colonias Felinas

Escrito por Raquel López Teruel

Jurista y Formadora especializada en Derecho Animal. Fundadora de DeAnimals y Directora Jurídica del IPA.

Publicado el 8 febrero 2021

por Raquel López Teruel

Jurista y Formadora especializada en Derecho Animal. Fundadora de DeAnimals y Directora Jurídica del IPA.

Publicado el 8 febrero 2021

En este artículo te cuento que son los conceptos 3.0 sobre las colonias felinas.

Comenzamos analizando los conceptos 1.0, para pasar después a los 2.0 hasta llegar a la versión 3.0.

Vamos a ello.

De la versión 1.0 a la 3.0 sobre el Concepto de Colonias Felinas

La versión 1.0 sobre Conceptos relacionados con las Colonias Felinas se refiere a los primeros conceptos cuyo primordial foco era velar por la salubridad pública, mediante el control poblacional de los gatos de colonia que viven en libertad.

La versión 2.0 sobre Conceptos referidos a las Colonias Felinas son aquellos conceptos que hacen referencia tanto al control poblacional como al carácter poco o nada sociable del gato de colonia con las personas, teniendo en cuenta tanto la salubridad pública como el bienestar del gato de colonia.

La versión 3.0 se refiere a conceptos que van más allá del control poblacional y del carácter poco o nada sociable con las personas, de los gatos de colonia felina que viven en libertad.

Esta versión 3.0 engloba una mayor protección y bienestar de los gatos de las colonias felinas al incluir, aparte del control poblacional mediante el método C.E.R. y la salubridad pública, lo siguiente:

Cobijo, cuidados, asistencia veterinaria, identificación con microchip a nombre del Ayuntamiento, reconocimiento del voluntariado civil que cuida y gestiona las colonias felinas.

(Las buenas condiciones higiénico-sanitarias de las colonias, así como la salubridad pública adecuada en las poblaciones de gatos de colonias felinas es algo que va de la mano, con la gestión ética y integral de los citados individuos felinos.)

Comenzamos con los Conceptos 3.0 sobre colonias felinas.

Gato Doméstico

Gato doméstico de compañía que vive en libertad. Gato comunitario, también conocido en algunos textos legales como gato feral

Tanto el gato que vive con una familia como el gato que lleva una vida libre es un animal doméstico.

Ambos pertenecen a la especie felina doméstica denominada científicamente con el nombre de “felis catus» o “felis silvestris catus«, de la familia Felidae.

Personalmente, cuando me refiero a los gatos de una casa, me gusta usar la expresión GATOS de Familia, ANIMALES de Familia o Gathijos.

Porque para mí, mis gatos, son MI FAMILIA.

Gato salvaje, gato silvestre, gato asalvajado o gato asilvestrado. El gato montés

El único gato que existe en España que NO ES DOMÉSTICO es el gato montés.

El gato montés es un gato salvaje o gato silvestre, según como queramos denominarlo.

Su nombre científico es el de felis silvestris silvestris, también conocido como felis silvestris.

El gato salvaje (gato montés) no es un gato doméstico.

Por ello, el gato de colonia, no es ni puede ser considerado un gato salvaje o gato silvestre, ni tampoco asilvestrado o asalvajado.

Si hablamos de gato asalvajado o asilvestrados o salvaje o silvestre nos estamos refiriendo científicamente a un gato montés o una hibridación de gato montés.

Los gatos de las colonias felinas no son gatos monteses, y por tanto, no son gatos salvajes, ni silvestres, ni asalvajados, ni asilvestrados.

Un ejemplo para ver por qué un GATO siempre es DOMÉSTICO aunque tenga un un carácter salvaje o no sociable.

Para entender por qué un gato de carácter salvaje, es decir, no sociable, no es un gato salvaje por ello, si no que es un gato doméstico porque pertenece a la especie felina doméstica felis catus.

Podemos utilizar un ejemplo.

Para ello, vamos a pensar en Mogly. El niño salvaje.

Ese niño se crió en la selva.

Vivió de forma «salvaje» en la naturaleza.

Pero, por ello, no pierde su condición de persona, ni deja de pertenecer a la especie humana.

Pues, con los gatos de las colonias felinas, sucede algo similar, ya que son y siempre serán animales domésticos.

Sin ir más lejos, el famoso niño Mogly, un niño «salvaje» que se crió en la selva, no dejó por ello, de ser considerado un ser humano perteneciente a la especie humana.

Con los gatos de colonia sucede algo similar.

Al igual que un niño es un niño, aunque se críe en la selva y se comporte como un pequeño «animal salvaje».

Un gato (felis catus) siempre será un gato doméstico, tanto si vive en una zona urbana, periurbana o en el medio natural.

Un gato de colonia es y siempre será un gato doméstico

Un gato de una colonia felina es igual de gato doméstico que mi gata Sweet y mi gato Tico, que están aquí a mi lado, mientras escribo este post.

Tico y Sweet, son adoptados.

A ambos los que considero de mi familia, son mis gathijos.

Mis gathijos son igual de gatos que los gatos de la calle que cuido, como por ejemplo, Botines, Peluche y Pirata.

La principal diferencia entre mi gathijo Tico (que vive conmigo en mi casa) y Pirata (y los otros gaticos de la calle) es que Tico vive en mi casa y me pide atención, como por ejemplo, compañía, caricias y comida.

Y Pirata (es un gato de colonia que vive en la calle) solo me pide comida, y como mucho, me acompaña a pasear a Garri por el jardin cercano a casa.

De ahí, que las personas que cuidamos gatos y que nos documentamos e ilustramos con informes científicos, conferencias, materiales de veterinarios y veterinarias con experiencia clínica en gestión de gatos de colonias felinas, podemos concluir lo siguiente:

TODOS LOS GATOS SON GATOS solo varía su grado de sociabilidad con sus personas (es decir, que sean más o menos miedosos).

Por este motivo, se diferencia entre:

  1. El gato doméstico de compañía que vive en un hogar (gato de familia, gathijo, etc).
  2. El gato doméstico de compañía que vive en libertad (gato de colonia, gato comunitario, gato de vida libre…).

El grado de sociabilidad del gato de colonia con el ser humano es nulo o escaso en la mayoría de los casos (salvo aquellos procedentes de hogares que fueron abandonados o se extraviaron y los que nacieron en la calle y fueron sociabilizados desde cachorritos por las personas que los cuidan).

Nota. En la página 43 del libro «Gatos felices, dueños felices» su autor dice que el período de sociabilización de un gatito va de las 2 a las 7 semanas.

El responsable de la aparición del gato de colonia no es el gato

El responsable de la aparición del gato de colonia no es el gato.

El responsable de la existencia de los gatos que vemos deambulando por nuestras calles, es alguna de las personas o Administraciones citadas a continuación:

  • Cada una de las personas poseedoras y/o propietarias del cuidado de gatos, que no los esterilizan y que dejan a sus gatos acceder al exterior.
  • Las personas que los abandonan.
  • Las Administraciones que no hacen nada tanto por controlar de forma ética a las poblaciones de gatos de vida libre como por sancionar a las personas que ejercen una tenencia irresponsable de gatos.

¿Cómo se denomina al gato de colonia?

El gato de colonia es conocido como gato callejero, gato comunitario, gato urbano, gato libre, gato de vida libre, gato de colonia, vecino felino y gato errante.

Además en varios textos legales de normas administrativas de protección animal se le denomina como gato feral, como por ejemplo, en el artículo 2.4g) de la ley autonómica de protección animal de Murcia.

Personalmente, a mí no me gusta el uso de la palabra «feral» para referirme al gato de una colonia felina.

Me gusta más la palabra comunitario.

No obstante, es preciso conocer que hay alguna ley autonómica de protección animal, numerosas ordenanzas municipales de protección animal y muchísimos convenios de colaboración entre Ayuntamientos y protectoras de animales que identifican al gato de colonia como un gato feral.

De hecho, en el artículo científico jurídico que escribí junto con mi compañera la abogada Francisca Gutiérrez Jáimez denominado

«Control poblacional efectivo de poblaciones de gatos de vida libre. Parte II. Perspectiva Jurídica» hacemos referencia a las citadas normas administrativas de protección animal que hablan del gato de colonia como gato feral.

Cuando redactamos dicho artículo no habia ni un solo texto legal que citase al gato de colonia con la denominación de gato comunitario.

Afortunadamente dicho término comenzó a aparecer algo después en algunos textos, como por ejemplo, en el texto del proyecto de ley de protección animal estatal y en la Orden estatal que regulaba las bases para solicitar subvenciones los Ayuntamientos que gestionasen colonias felinas, mediante un Proyecto C.E.R.

Este artículo científico jurídico se hizo para explicar con argumentos legales a todos los Ayuntamientos su competencia sobre el control poblacional ético de las colonias felinas.

Conceptos erróneos en la denominación del gato de colonia. El gato comunitario

Por error conceptual, se ha denominado de forma peyorativa al gato de colonia en algunos textos (incluso normativos) como

  • gato silvestre,
  • gato asilvestrado,
  • gato salvaje,
  • gato asalvajado,
  • gato vagabundo,
  • gato errante
  • y gato cimarrón.

Sin lugar a duda, el listado anterior que acabo de citar, recoge un listado de Conceptos erróneos.

Todos estos conceptos erróneos son usados debido al desconocimiento sobre legislación aplicable para la protección de las colonias felinas.

La falta de especialización y formación en derecho animal sobre colonias felinas por parte de los legisladores estatales, autonómicos y/o municipales y/o autores de textos que hacen referencia a los gatos de colonia, es más que evidente, cuando hacen uso de cualquiera de los conceptos erróneos citados.

A mí personalmente, a día de hoy, prefiero hablar de Gatos Comunitarios o de Vecinos Felinos para referirme a los gatos que viven en guetos formando las conocidas colonias felinas de gatos que llevan una vida libre.

No obstante, es preciso tener en cuenta que las sentencias condenatorias sobre colonias felinas hacen referencia al concepto de gato feral.

Concepto que no hemos de obviar, si se acude a un juzgado.

Si se acude a un juzgado y se cita el concepto de gato comunitario, es conveniente precisar que a éste se le denominaba anteriormente gato feral, para que el juez, lo vea claro.

(Piensa que la mayoría de los jueces no saben que son las colonias felinas. Es muy triste, pero la realidad es así).

Gato doméstico de compañía que vive con una familia humana

El gato de compañía que vive en un hogar es todo aquel gato sociable o muy sociable que vive por ejemplo, en una casa, en un clínica veterinaria, en el campo de una familia o en una protectora de animales esperando ser adoptado.

A mí gusta llamarlo gato de familia, gathijo o animal de familia.

Ejemplos de gatos domésticos

1. Mi gato Tico, un mestizo de siamés precioso, que lo rescaté de la calle cuando tenía un año, cuando no paraba de restregarse en mis piernas, suplicándome que lo adoptara, cuando iba a alimentar a una colonia cercana a mi casa, donde él se incorporó en busca de comida.

Tico para mí, es un animal de familia.

Si bien, legalmente se le considera un gato doméstico de compañía.

Tico es muy sociable .

Tico fue abandonado y más tarde rescatado de la calle.

Afortunadamente para mí, y supongo que también para él, fue adoptado en mi casa.
Tico es mi gathijo, desde hace muchos años.

Ojo, porque ya hay alguna sentencia que recoge el término perhijo, por lo que denominar a mi Tico gathijo, no es ningún disparate.

2. El gato Salem es un precioso gatazo negro que vive en una clínica veterinaria de una pedanía de Murcia.

Salem recepciona a todos las personas y animales que íbamos por la citada clínica.

3. La gata José es una preciosa gata atigrada que fue abandonada, poco después fue rescatada y adoptada por mi sobrino de apenas 5 años .

Actualmente José es terapeuta felina de vocación, ya que tranquiliza muchísimo a mi sobrino cuando se pone nervioso.

4. Cualquiera de los preciosos gatos que tienen las protectoras SCAN, Casa Gatuna, Huellas Callejeras, Los Bigotes de Cleopatra a la espera de familias que los adopten. Y lo mismo sucede con todos los gatos que tienen en adopción las entidades de protección animal.

Felis Silvestris Catus

En la imagen superior puedes apreciar dos gatos domésticos a la izquierda.

El gato de la parte superior de la izquierda se llama Panterita, es un gato de familia, denominado legalmente como animal doméstico de compañía porque vive en una familia humana.

El gato de la parte inferior de la izquierda se llama Negrito, es un gato doméstico de una colonia, es decir, un gato comunitario, que vive en libertad cuyo hogar es la calle, el sitio donde está su colonia. Negrito tiene un carácter miedoso y poco sociable.

El gato de la imagen de la derecha es un gato silvestre (=gato salvaje = gato montés).

La principal diferencia entre el gato doméstico de compañía que vive en un hogar con una familia del gato doméstico de compañía que vive en libertad, cuyo hogar es la calle, donde reside con el resto de miembros de su colonia, radica en la mayoría de los casos, en el carácter sociable o no de uno u otro gato.

El gato doméstico de compañía que vive en un hogar con un familia es un gato adoptable porque es sociable con las personas.

El gato comunitario es un gato doméstico de compañía que vive en libertad, es un animal no adoptable porque no es sociable o es muy poco sociable con las personas.

Salvo en el caso de los gatos domésticos de compañía que se incorporaron a una colonia felina como consecuencia de un abandono, extravío o por tratarse de un gato no esterilizado con acceso al exterior (gato autopaseante) y también en el caso de las camadas nacidas en libertad en una colonia felina que han sido sociabilizadas por las personas que cuidan esas camadas.

Gato Silvestre o Gato Salvaje solo hay UNO en España. El gato montés

El gato de la imagen superior de la derecha, que hemos visto es en el apartado anterior, es un gato silvestre, también conocido como gato montés, que pertenece a la especie felina «felis silvestris silvestris» o «felis silvestris«, de la familia Felidae, que te explico a continuación.

El gato silvestre es el animal que pertenece a la especie felina denominada científicamente con el nombre defelis silvestris” o “felis silvestris silvestris”como por ejemplo, sucede con el gato montés.

Hay textos de PROYECTOS C.E.R. que he revisado, procedentes de alumn@s del IPA, que aluden al lince ibérico como gato silvestre porque por su zona hay linces.

Ojo, porque este dato es erróneo.

No obstante, hay que tener en cuenta que si se cita el lince ibérico como gato de la fauna silvestre, es conveniente precisar que éste, pertenece a la especie felina (Lynx pardinus) de la familia Felidae.

Ojo porque el lince no pertenece a la especie “felis silvestris” o “felis silvestris silvestris” .

En el curso online sobre Proyectos CER 3.0 analicé y comenté varios proyectos C.E.R., en los que algunos de ellos, se confundían estos conceptos.

Colonia felina

Colonia felina es la comunidad integrada por varios gatos que tienen un vínculo entre sí, que viven en libertad, en un espacio privado o público, ubicada en zonas urbanas, periurbanas, zonas verdes u otras, donde los felinos están o deberían estar.

Las gatos que se agrupan formando las conocidas colonias felinas deberían estar en buenas condiciones higiénico-sanitarias, censados, identificados (con microchip a nombre del Ayuntamiento), cuidados adecuadamente con alimento adecuado (principalmente pienso seco), agua, cobijo y asistencia veterinaria.

Cuando los gatos de colonia son esterilizados se les realiza un marcaje en la oreja, de tal forma que se le haces un cortecito tipo muesca en una oreja.

Esa marca en la oreja, permite a las personas que los gestionan, así como a la ciudadanía, apreciar a simple golpe de vista de cada gato de colonia, si el individuo está o no esterilizado.

Esta marca, es importante, para evitar estrés innecesario a los gatos ya esterilizados, al evitar que se han capturados, transportados, y llevados al veterinario en más de una ocasión, con la intención de ser esterilizados.

Lo que reduce costes de recursos humanos, así como evita estrés innecesario a los gatos.

Se han dado casos de gatas esterilizadas, no marcadas, que aparte de sufrir el estrés de una nueva captura y traslado al veterinario, han sido nuevamente sedadas y operadas para ser esterilizadas, cuando ya lo estaban, sufriendo un estrés y una operación totalmente innecesaria.

De ahí, la importancia del marcaje en la oreja, en todos los gatos esterilizados, y en especial, a las hembritas.

Los gatos de colonia llevan una vida en libertad y su hogar es la calle (tal y como reitera la veterinaria Valentina Aybar en cada una de sus conferencias sobre colonias felinas) o zona donde residen.

Valentina Aybar es veterinaria del hospital veterinario felino de Madrid y ha sido miembro de GEMFE y de AVEPA (Asociación de Veterinarios Españoles de Pequeños Animales).


Los gatos de colonia debido a su carácter poco o nada sociable con el ser humano, no son susceptibles de ser dados en adopción.

De ahí, que proceder a su captura para soltarlos en cualquier otro sitio, o para hacinarlos o para sacrificarlos puede ser constitutivo de un delito de abandono y/o de maltrato animal.

Opinión que es compartida por juristas especializados en derecho animal y también defendida por la juez Pilar de Lara en sus conferencias sobre esta materia, en diferentes Congresos y Jornadas de Protección Felina impartidas en España (Galicia, Tenerife, Madrid, etc), en las que he tenido la suerte de coincidir con ella, como ponente.

A la mayoría de las colonias felinas, con carácter general, se incorporan nuevos gatos de compañía que deambulan solos hambrientos y/o en celo.

Se trata de gatos abandonados, extraviados y/o auto paseantes, sin esterilizar en la mayoría de los casos.

Todos esos nuevos gatos que se suelen incorporar a las colonias, generalmente son gatos domésticos de compañía bastante sociables o muy sociables, ya que están habituados a vivir en un hogar bajo el cuidado de sus respectivas familias humanas.

La incorporación de un gato de casa a una colonia felina (controlada o no mediante el método CER) es fruto de la consecuencia de la tenencia irresponsable de gatos, por parte de las personas responsables de su cuidado.

De ahí, la importancia y la necesidad de las campañas de concienciación en materia de tenencia responsable de gatos «de casa» por parte de las personas responsables de su cuidado, que deberían realizar todos y cada uno de las Administraciones locales, provinciales y autonómicas, así como la estatal.

La similitud entre los gatos de colonias felinas y los gatos de casa abandonados, extraviados o auto paseantes es que TODOS son GATOS DOMÉSTICOS porque pertenecen a la misma especie felina doméstica.

Especie felina doméstica cuyo nombre científico es «felis silvestris catus» también denominado «felis catus».

Ambos gatos, el gato de colonia que vive en libertad y el gato de casa (que vive en una casa o ha sido abandonado o extraviado o tiene acceso al exterior siendo autopaseante) son morfológicamente iguales.

La diferencia entre los gatos de colonia y los de gatos de casa es que los primeros son gatos domésticos que viven en libertad y tienen un carácter nulo o poco sociable con las personas, por lo que no son susceptibles de ser dados en adopción.

Excepcionalmente pueden ser dados en adopción, los gatos de las camadas que nazcan en la colonia felina (hay estudios veterinarios que establecen un margen de tiempo de entre las 7 a las 12 primeras semanas de vida, si bien estudios más recientes, reducen considerablemente dicho plazo).

A nivel personal, por mi experiencia con gatitos rescatados de la calle, varía mucho cada caso gatuno.

En casa he tenido gatitos nacidos en la calle (Bufi, Oreo y Naranjito) y recogidos con apenas un mes de vida.

A priori estos tres gatines eran poco sociables.

Sin embargo, su madre Ori, si lo era, porque era de una gata de casa que fue abandonada.

Ori era y es una preciosa gata naranja atigrada super sociable.

Ori, como le puse de nombre a esta gatita atigrada de capa naranja, se vió obligada a tener la camada en la calle, al haber sido abandonada sin esterilizar, por su propietaria (la hija de la farmacéutica del pueblo).

Cuando fui a rescatar a Ori de esa penuria y cruel vida en la calle, descubrí que tenía escondidos tres cachorritos de gatos, uno de color blanco que se bufaba y me escupía, al que llamé Bufi y otros dos, algo miedosos, de color naranja atigrado, como su madre, a los que llamé Oreo y Naranjito.

Así que rescaté un pack de 4, todo un lote de felinos llenos de amor. Hoy están todos felizmente adoptados.

Sin embargo, también he tenido en casa a Rally y a Sweet, con poco más de un mes de vida, nada sociable, super miedosas, cuyas madres, nacieron y vivieron siempre en la calle.

Sweet sigue siendo muy desconfiada un año y pico después, especialmente con las personas que vienen de visita a mi casa.

Sweet es mi «gathija», una preciosa vaquita negra y blanca.

(Rally era y es una preciosa gata romana de capa oscura, que hoy está adoptada).

Sobre el carácter más o menos sociable de gatitos nacidos en la calle, es un tema complejo.

Ya que su viabilidad para ser dados en adopción, dependerá mucho, de si sus progenitores eran sociables o no, de si el adoptante o la adoptante, saben manejar gatitos no muy sociables, como sucede con mi Sweet, rescatada con apenas un mes.

Ejemplo de una Colonia Felina 3.0 ubicada en una zona verde pública cercada con autorización del Ayuntamiento.

Colonias Felinas Las Mil Palmeras
Colonia Las Mil Palmeras (Pilar de la Horadada- Alicante)

Colonia piloto

Una colonia piloto es la colonia felina de «prueba».

La denominación de «Colonia Felina Piloto» se otorga a aquella colonia felina primera, con la que se pone en marcha por primera vez, el método CER, en un municipio u otro sitio.

Generalmente, la decisión de cuál será la colonia piloto se hace entre una entidad de protección animal y un Ayuntamiento.

En función del resultado de la gestión de esa colonia felina pionera con la que arranca el método CER en un municipio u otro sitio, se adoptan unas u otras medidas para las sucesivas gestiones del resto de colonias felinas.

Método C.E.R.

El método C.E.R. es un programa consistente en la Captura, Esterilización y Retorno del gato de colonia que vive en libertad, que se lleva a cabo para el control ético de esta población felina.

El Método C.E.R está considerado como método científico, según el Dictamen del Consejo de Estado con n.º de expediente 865/2014.

Este Método es conocido internacionalmente como programa o método T.N.R. (Trap – Neuter- Return).

Por error de traducción este método se tradujo al castellano inicialmente con las siglas C.E.S. (Captura – Esterilización – Suelta).

De ahí , que por este motivo, aparezca en diferentes textos legales, proyectos, convenios, programas de cursos y conferencias con estas siglas.

Recientemente se ha subsanado este error de traducción.

Afortunadamente, cada vez es más frecuente ver la referencia a este citado método científico con las siglas C.E.R (Captura – Esterilización – Retorno del gato de vida libre a su colonia felina) en lugar de C.E.S., en diferentes textos legales.

Y también en proyectos C.E.R., convenios, programas de cursos y conferencias sobre este tema.

Este método científico de control poblacional ético de las colonias felinas está contemplado en la norma UNE 313001:2016 “Centros de protección animal y residencias de animales de compañía. Gestión sanitaria y bienestar animal«, desde el año 2016.

La citada Norma UNE establece el estandar mínimo de calidad en la gestión y cuidado de animales domésticos y de compañía, desde el año 2016, en España.

Nota. Se recomienda adquirir esta norma a todas aquellas personas que trabajen en una Administración Pública o formen parte de entidades de protección animal que gestionen o asesoren en materia de colonias, debido a la importancia tanto de su conocimiento como de la aplicación de la misma.

La norma es de PAGO y yo no me llevo nada de comisión.

Si bien, he visto ya a varias protectoras que la han comprado e incluso han obtenido el certificado de calidad de AENOR por la haberla implementado, por lo que si tienes un refugio de animales, una asociación o asesoras sobre este tema, te la recomiendo.

Puede adquirirse en https://www.aenor.com/normas-y-libros/buscador-de-normas/une/?c=N0057546

Proyecto C.E.R.

El Proyecto C.E.R. 3.0 es el documento que recoge por escrito el plan municipal de gestión integral y ética de todas las colonias felinas existentes en el término municipal de

  • un Ayuntamiento (barrio, pedanía, etc),
  • otra Administración Pública o
  • una entidad privada,

donde haya colonias felinas.

Contiene entre otros aspectos, conceptos básicos, el control poblacional, la protección y bienestar de los felinos, condiciones higiénico-sanitarias adecuadas y el cuidado de todos los individuos, por parte de la Administración que corresponda y sus gestores, aplicando el método C.E.R. con independencia del lugar de su ubicación en espacios públicos o privados, en zonas urbanas o no urbanas.

También cita la legislación básica aplicable a las colonias felinas.

Y documentación, como por ejemplo:

  • Una ficha de control censal individual de los gatos de las colonias.
  • Una ficha de registro de cada colonia felina.
  • Un mapa censal de colonias felinas.
  • Un modelo de carné de persona autorizada a cuidar gatos comunitarios.
  • Un modelo de tríptico explicativo sobre qué es un Proyecto C.E.R., un Método C.E.R. y las colonias felinas, para distribuirlo en campañas de concienciación.

Un Proyecto C.E.R. 2.0 que sería aquél en el que se aplica un Método C.E.R. , puede incluso recoger documentación, pero utiliza conceptos básicos erróneos, no hace referencia a la legislación básica aplicable a las colonias felinas.

Un Proyecto C.E.R. 1.0 es un Proyecto que contempla un Método C.E.S.,y poco más.

Efecto vacío

Según el informe de traslado de colonias felinas de AVATMA del año 2016 (asociación integrada por más de 700 veterinarios)

“La eliminación de la colonia original provocará la llegada y asentamiento de nuevos gatos no esterilizados (vacum effect) que aprovecharán los recursos disponibles hasta volver a alcanzar el nivel de densidad que el territorio puede sostener, por lo que es probable que se repitan los problemas”.

En las II Jornadas Nacionales Felinas impartidas en diciembre de 2021, en las que participé como ponente, tuve la suerte de escuchar a la bióloga Virginia Pérez Andreu quién habló también del efecto vacío.

Virginia explicó el problema a nivel ecológico, que implica el hecho de sacar una colonia felina de su entorno.

Reubicación ética de colonias felinas

Según el informe de traslado de colonias felinas de AVATMA del año 2016.

La mejor reubicación es NO HACERLA.

En caso de hacerse, porque la colonia corra relamente peligro su vida y no quepa la posibilidad de desplazarla, deben tenerse en cuenta estos pasos:

  1. Encontrar un lugar adecuado.
  2. Trasladar a todos los individuos de la colonia al mismo sitio.
  3. Período de confinamiento, antes de dejarlos en libertad,en un lugar cerrado en la nueva zona, como mínimo tres semanas, en una zona segura con alimento, agua, refugio, temperatura moderada y limpieza diaria.
  4. El día de la liberación de los animales asegurarse que haya cerca lugares donde puedan esconderse, porque posiblemente correrán y se esconderán, si bien regresarán en uno o dos días.

Servicio municipal ético

El servicio municipal ético es la empresa o entidad que gestiona la recogida de animales abandonados y/o extraviados y/o maltratados y/o el método C.E.R. en un municipio de forma ética, tanto en la captura, como traslado al veterinario, atendiendo a los animales con el menor sufrimiento físico y psíquico posible.

En el curso online de Ordenanzas Municipales se trata este concepto en más detalle, así cómo y dónde citarlo en una Ordenanza, ya que es un concepto muy importante desde el punto de vista teórico y práctico.

Un servicio municipal ético en la gestión de colonias felinas implica que la participación de personas cualificadas, que traten con respeto a los gatos de colonias felinas, causándoles el menos estrés posible, en su captura y traslado, para la esterilización y/o asistencia veterinaria.

Igualmente un servicio municipal ético sobre colonias felinas conlleva que no se aplique el sacrificio, ni el hacinamiento en «centros de animales, tipo perreras u otros»

Gestión integral de colonias felinas

La gestión integral y ética de colonias felinas abarca todo el proceso de cuidado, formación y concienciación entorno a los gatos de vida libre de colonias felinas, que va más allá de la mera aplicación del método C.E.R.

(La jurista especializada en Derecho Animal y en Gestión ética de colonias felinas, Conny Duarte se refiere a este concepto como el P.G.I .-Plan de Gestión Integral de colonias felinas-).

Colonia felina controlada

Según los expertos en gestión de colonias felinas, una colonia felina controlada es aquella en la que entre el 90 y el 100% de los individuos están esterilizados.

A partir de esta cifra de gato esterilizados comienza a decrecer el censo de individuos de esa colonia.

Colonia felina estabilizada

Según los expertos en gestión de colonias felinas, una colonia felina está estabilizada cuando más del 80% de los individuos están esterilizados.

Si bien sobre este % hay discrepancias ya que también se habla de un mínimo de un 70% o 75%.

En este supuesto, cuando se alcanza el citado % se considera que hay un censo estable de los individuos de esa colonia.

Mapa censal de colonias felinas

El mapa censal de colonias felinas es el mapa del municipio que contiene la señalización de colonias felinas.
Hay mapas censales municipales de diferentes tipos.

  • Mapas que señalizan solo las colonias felinas en las que aún no se aplicado el Método C.E.R.
  • Mapas que solo señalan las colonias felinas controladas o estabilizadas.
  • Mapas que marcan todas las colonias felinas tanto las esterilizadas como las que no están.
  • Mapas que señalan las controladas, remarcando las que tienen casetas u otra casuística

La imagen contiene un mapa censal del Ayuntamiento de Yecla donde están señalizadas la colonias felinas con caseta y las colonias felinas sin caseta, estando la mayoría de ellas controladas.

Mapa Censal de Colonias Felinas en Yecla, Murcia

Ficha individual de control de gatos de colonias

La ficha individual de control de gatos de colonia es el formulario o plantilla que se usa para llevar el control de cada gato de colonia que es esterilizado y/o recibe un tratamiento veterinario, dónde se le hace el marcaje en la oreja, su número de microchip, si lo tuviere, su fotografía y otros datos.

La ficha se registra y/o actualiza en el registro del Ayuntamiento donde se está aplicando el método CER.

Voluntariado de colonias felinas

Alimentador/a

La persona que alimenta a los gatos de colonia con pienso seco generalmente, salvo casos puntuales con comida húmeda de gato (medicación u otros motivos).

Esta persona también es denominada como cuidador o cuidadora de colonias felinas.

Capturador/a

La persona que colabora en la captura de los gatos de colonia para llevarlos al veterinario para esterilizar u otro motivo.

Gestor/a

La persona que alimenta y/o colabora en la gestión de la colonia (logística, materiales, distribución de alimento, traslados al veterinario, captura, cumplimentación de documentación, etc).

Puedes leer más sobre este tema en el post siguiente:

Coordinador/a

La persona que coordina a los gestores, alimentadores y capturadores, que además se reúne y realiza gestiones sobre las colonias felinas con el Ayuntamiento, media con vecinos, etc.

Identificación de voluntariado

La identificación del voluntariado que atiende las colonias felinas puede hacerse a través de un carné, carta o certificado.

La identificación citada recogerá los datos identificativos de la persona voluntaria que colabora en la captura, alimentación, traslado al veterinario y/o en la gestión documental.

El documento identificativo puede ser realizado por la entidad de protección animal a la que pertenezca el voluntario/a, si fuere el caso.
O puede ser expedido por el Ayuntamiento u otra Administración Pública.

Aparte de la citada documentación, también se suele acreditar al voluntariado con chalecos reflectantes, que incluyen el logo del Ayuntamiento.

Y además, también se puede emitir por parte de la Administración Local correspondiente una autorización para que las personas que trabajan como voluntarias en la gestión de las colonias felinas puedan aparcar el coche en determinadas zonas.

Especialmente, cuando tienen que capturar gatos, debido al peso de las jaulas trampas (con y sin gato capturado), descargar sacos de pienso, garrafas de agua y cobijos o casetas.

Conclusión

Los conceptos referidos están en continua evolución, fruto de una sociedad cada vez más comprometida en la protección de los animales, y en especial de las colonias felinas, en la que existe un movimiento profesional y especializado muy activo.

Mira al respecto, el Contexto Jurídico y Realidad Social citado en el artículo siguiente.

Recientemente hemos pasado de usar términos como Método C.E.S. a Método C.E.R., de alimentador a gestor, de aplicar solo el Método C.E.R .a la gestión integral y ética a través de un Proyecto C.E.R.

En el curso Ordenanzas Municipales sobre Colonias Felinas analizo en vídeos explicativos cada uno de los conceptos aquí narrados.

Igualmente te explico ahí, dónde y cómo incluirlos en el texto de una normativa municipal (ordenanza).

Y cómo y dónde regular el incumplimiento del contenido de estos conceptos.

Por último debes saber que todos estos conceptos son muy valiosos, ya que se pueden citar, a modo de ejemplo, en:

  • Un Proyecto CER 3.0
  • Un convenio para implementar el Método C.E.R.
  • Una ordenanza municipal de protección animal 3.0
  • En las bases para una licitación, para gestionar las colonias felinas en un municipio.
  • Una ley autonómica de protección animal.
  • En artículos sobre colonias felinas.
  • En textos normativos sobre colonias felinas.

Si te ha sido útil este post, contáctanos y cuéntanoslo, nos encantaría, a todo el equipo del IPA, y en especial a mí, saber cómo te hemos podido ayudar desde el IPA, ya que esa es nuestra intención con este tipo de artículos.

Y si te animas, compártelo para que esta información llegue a más personas implicadas en ayudar a las colonias felinas y a las personas que gestionan colonias felinas.

GRACIAS

Gracias a cada una de las personas que habéis leído este post.

Gracias a ti, por compartirlo, si ha sido el caso.

Gracias especiales, a todas las personas que habéis realizado alguno de los cursos online del IPA, Instituto de Protección Animal.

Gracias mil a cada uno de los gatos de mi vida, tanto a mis gathijos como a mis gatos de la calle.

Gracias mis queridos gatos por darme la fuerza que necesito para poder seguir trabajando y ayudando a muchísimos gatos.

Y Gracias a las personas que los ayudan y cuidan.

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