fbpx

Artículo

La futura reforma del código civil y su implicación en los animales de compañía

Reforma Código Civil, Animales como seres sintientes

Escrito por Raquel López Teruel

Jurista y Formadora especializada en Derecho Animal. Fundadora de DeAnimals y Directora Jurídica del IPA.

Publicado el 8 enero 2021

por Raquel López Teruel

Jurista y Formadora especializada en Derecho Animal. Fundadora de DeAnimals y Directora Jurídica del IPA.

Publicado el 8 enero 2021

Este post ha sido redactado por Esther Hernández Cruz alumna y compañera de DeAnimals y del IPA, INSTITUTO DE PROTECCIÓN ANIMAL, en el que comenta la Proposición de Ley del año 2017 sobre la reforma legal del Código Civil y otras normas civiles que afectan al estatus jurídico de los animales, entre otros aspectos relacionados con los mismos.

No obstante, este post incluye un nuevo apartado rubricado «Actualización por la admisión a trámite de la Proposición de Ley, admitida a trámite en el Congreso el 20 de abril de 2021» que ha sido redactado por Raquel López Teruel, jurista y docente especializada en derecho animal y directora jurídica del IPA y de DeAnimals.

Actualización por la admisión a trámite de la proposición de ley de fecha 20 de abril de 2021

El martes 20 de abril de 2021 se aprobó por mayoría en el Congreso de los Diputado, la admisión a trámite de la Proposición de ley que fue presentada en el Congreso el 23 de marzo y publicada en el BOE el 26 de marzo de 2021. Esta Proposición de Ley fue presentada por los partidos políticos (Socialista y Podemos). El único partido que votó en contra de la puesta en marcha de nuevo de esta reforma legal fue VOX, el resto de partidos votaron a favor.

El contenido de esta Proposición de Ley se asemeja bastante al de la Proposición de ley del año 2017 que tenía también por objeto MODIFICAR EL ESTATUS JURÍDICO de los animales.

La Proposición de ley de 2021 fue aprobada por mayoría en el Congreso de los Diputados el 20 de abril de 2021 y tiene como objetivo principal que todos los animales tengan el estatus jurídico de ser sintiente para que dejen de ser considerados a efectos legales como COSAS o MUEBLES SEMOVIENTES.

Además, entre otros aspectos, también modifica algunos relacionados con la posesión, ocupación, frutos naturales, rentas y compra venta de animales, y regula por primera vez, que en el supuesto de procesos de ruptura sentimental de parejas, sentencias de nulidad, separación o divorcio que convivieran con ANIMALES DE COMPAÑÍA el juez adoptará las medidas (régimen de visitas, tiempos de convivencia, gastos, etc) que estime oportunas atendiendo al interés de la familia y al bienestar del animal, con independencia de la titularidad dominical del animal.

Esta reforma tiene por objeto modificar el código civil, la ley hipotecaria y la ley de enjuiciamiento civil, para dar cumplimiento por fin, al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea firmado por España en Lisboa en el año 2009, en cuyo artículo 13 se regula que los animales son seres sensibles =seres sintientes o seres sentientes.

Sin lugar a dudas, la Dirección General de los Derechos de los Animales ha impulsado esta reforma que desde el año 2017, se había quedado paralizada en el Congreso de los Diputados, debido al cambio de gobierno que hubo en su día.

Iniciativa legal que por cierto, fue llevada al Congreso Diputados por primera vez en el año 2017 mediante una Proposición No de Ley, presentada por el partido político Ciudadanos, el 14 de febrero de 2017, fecha en la que además se aprobó por UNANIMIDAD en el citado Congreso, realizar las modificaciones legales pertinentes para la modificación del estatus jurídico de los animales en el código civil. La citada PNL fue publicada en el BOE el 22 de febrero de ese mismo año fue promovida por la campaña que hizo en su día el Observatorio de Justicia y Defensa Animal «Los Animales no son cosas», que llegó a superar las 350.000 firmas en change.org en el año 2017 y que a día de hoy, se aproxima a las 446.000 firmas.

Pocos meses después, el 10 de octubre de 2017 se llevó al Congreso, una Proposición de ley, a tal efecto, por el grupo político del Partido Popular, con el objetivo de modificar el código civil, la ley hipoteciara y la ley de enjuiciamiento criminal. Esa misma Proposición de ley fue publicada el 13 de octubre de 2017 en el BOE, pero lamentablemente más tarde hubo cambio de partido político en el Gobierno Español y se quedó en el olvido.

Después aconteció una pandemia internacional provocada por el Covid y dicha iniciativa de reforma legal se quedó estancada durante aproximadamente cuatro años.

Aunque la Proposición de Ley aprobada el 20 de abril de 2021 supone un nuevo avance, hay que tener claro que aún no hay una NUEVA LEY que modifique las normas normas civiles citadas y que por ello, aún deberá transcurrir algo más de tiempo, para esa propuesta de ley se convierta en una ley definitiva.

No obstante, esta futura ley y reforma legal de varias normas civiles, supondrá la DESCOSIFICACIÓN DE LOS ANIMALES Y UN CAMBIO DE ESTATUTO JURÍDICO DE LOS MISMOS.

Esto no es una cuestión baladí, ya que POR FIN, desde el punto de vista legal, los ANIMALES serán reconocidos como SERES SINTIENTES en las normas civiles españolas, algo que ya sucedía en las normas administrativas de protección animal que regulan los animales de compañía y domésticos y también en el código penal desde el año 2003, fecha en la que se distinguió el delito de daños a las cosas y el delito de daños a los animales (delito de maltrato animal). Y también en la normativa europea citada.

El hecho de que los animales son seres sintientes es algo que es obvio para la ciencia (Declaración de Cambridge sobre la Consciencia de los animales no humanos) y también para las personas que no tienen discapacidad emocional.

Es lógico que para las personas que tenemos empatía, respeto y sensibilidad hacia los animales, nos resulte extraño todo este júbilo y ambiente festivo jurídico porque es algo que tenemos claro y no necesitamos que el código civil, nos diga de forma expresa, que los animales son seres dotados de sensibilidad. No necesitamos una norma legal que nos diga y que regule algo tan evidente como que todos los animales son seres vivos, que sienten dolor, alegría, tristeza, etc.

Pero, por desgracia, algunas personas, algún partido político y e incluso personal de alguna Administración Pública necesitan de leyes que les dejen de forma clara, expresa e inequívoca que TODOS LOS ANIMALES SON SERES SINTIENTES Y QUE NO SON COSAS, de ahí, la importancia de esta futura reforma del estatus jurídico de los animales, en el código civil. Y también de la transcendencia social y jurídica de la futura regulación legal de los animales de compañía en las normas civiles citadas en este post.

Puedes leer mucho más sobre en qué consistirá esta reforma en el contenido de este post, que fue redactado por mi querida compañera y alumna Esther Hernández Cruz, en el que analizó la Proposición de Ley de octubre del año 2017, que sentó las bases jurídicas de esta inminente reforma de ámbito civil.


Redacción de la reforma del código civil de 2017 y animales de compañía

La redacción de la PROPOSICIÓN DE LEY PARA LA REFORMA DEL CÓDIGO CIVIL Y OTRAS NORMAS CIVILES DEL AÑO 2017 conlleva unas importantes implicaciones en materia de derecho animal para los animales de compañía.

Teniendo en cuenta los avances sociales y jurídicos experimentados en los últimos años, el Código Civil del año 1889 ha quedado claramente obsoleto.

Animales como seres sintientes

Si bien aún se está trabajando en el proyecto de reforma del mismo, cabe destacar la influencia del Convenio Europeo sobre Protección de los animales de compañía, cuyo fin es garantizar el bienestar animal,

así como el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que considera a los animales como seres sintientes en lugar de cosas.

Análisis comparativo entre los artículos del Código Civil de 1889 y el proyecto de reforma de 2017

Atendiendo a estas premisas, se ha realizado una comparativa entre los artículos recogidos en el Código Civil de 1889 y el proyecto de reforma de 2017, con el propósito de valorar las mejoras contempladas en este último, centrándonos en aquellos aspectos que atañen a los animales de compañía principalmente.

Interés del bienestar del animal y de los miembros de la familia

El artículo 90, que trata sobre el convenio regulador de la separación matrimonial y el divorcio, introduce como novedad

el destino de los animales de compañía, caso de que existan, teniendo en cuenta el interés de los miembros de la familia y el bienestar del animal, pudiendo preverse el reparto de los tiempos de disfrute si fuere necesario.”

En esta misma línea, se crea el artículo 94 bis que establece lo siguiente:

“La autoridad judicial confiará los animales de compañía a uno o ambos cónyuges, atendiendo al interés de los miembros de la familia y al bienestar del animal.”

Por otra parte, el artículo 103 incluye una nueva medida:

Determinar, atendiendo al interés de los miembros de la familia y al bienestar del animal, si los animales de compañía se confían a uno o a ambos cónyuges, la forma en que el cónyuge al que no se hayan confiado podrá tenerlos en su compañía, así como también las medidas cautelares convenientes para conservar el derecho de cada uno.”

Estas especificaciones no aparecían en el Código Civil de 1889, lo cual supone un importante avance para aquellas familias que cuenten con animales de compañía y se encuentren en situaciones de separación, divorcio o en la necesidad de establecer un régimen de visitas.

Animal como ser vivo dotado de sensibilidad

En lo que respecta al artículo 333, que anteriormente se limitaba a definir las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación refiriéndose a los bienes muebles e inmuebles, se realizan importantes contribuciones:

Art. 333.1

“Los animales son seres vivos dotados de sensibilidad. Solo les será aplicable el régimen jurídico de los bienes en la medida en que sea compatible con su naturaleza y con las disposiciones destinadas a su protección.”

Art. 333.2

El propietario de un animal puede disfrutar y disponer de él respetando su cualidad de ser dotado de sensibilidad, asegurando su bienestar conforme a las características de cada especie. El derecho de uso no ampara el maltrato. El derecho de disponer del animal no incluye el de abandonarlo o sacrificarlo salvo en los casos establecidos en las normas legales o reglamentarias.”

Art. 333.3

“Los gastos destinados a la curación de un animal herido por un tercero son recuperables por su propietario en la medida en que hayan sido proporcionados y aun cuando hayan sido superiores al valor del animal.

Art. 333.4

“Sin perjuicio de la indemnización debida según las normas generales de responsabilidad civil, en el caso de que la lesión de un animal de compañía, causada por un tercero, haya provocado su muerte, la privación de un miembro o un órgano importante, o una afectación grave o permanente de su capacidad de locomoción, su propietario y quienes convivan con el animal tienen derecho a una indemnización, que será fijada equitativamente por el tribunal, por el sufrimiento moral sufrido.»

Art. 333 bis

“Todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación se consideran como bienes muebles o inmuebles. También pueden ser objeto de apropiación los animales con las limitaciones que se establezcan en las normas legales y en la medida en que no lo prohíban.”

Si bien cada uno de los artículos modificados tiene su relevancia, el artículo 333 es especialmente importante, ya que atribuye al animal la cualidad de ser vivo dotado de sensibilidad y con ello, incide en su especial protección y en garantizar su bienestar.

Identificación del animal

Por otro lado, el artículo 465, que trata de la posesión de animales salvajes, domésticos y de compañía, añade la condición de la identificación del animal, quedando como sigue:

“Los animales salvajes o silvestres sólo se poseen mientras se hallan en nuestro poder; los domesticados se asimilan a los domésticos o de compañía si conservan la costumbre de volver a la casa del poseedor o si han sido identificados como tales.”

Asimismo, en el artículo 610 que habla sobre la ocupación de bienes carentes de dueño, se redacta un segundo punto que establece:

“Con las excepciones que puedan derivar de las normas destinadas a su identificación, protección o preservación, son susceptibles de ocupación los animales carentes de dueño, incluidos los que pueden ser objeto de caza y pesca.”

Hallazgo de animal perdido, abandonado y/o extraviado

En relación a estos aspectos, se modifica por completo el artículo 611, que anteriormente hacía mención únicamente al derecho de caza y pesca. Con el proyecto de reforma, este artículo expone:

Art. 611.1

“Quien encontrase a un animal perdido debe restituirlo a su propietario o avisarle del hallazgo.

Art. 611.2

“Si no conociese a quién pertenece el animal o no pudiere localizarlo debe anunciar el hallazgo por el medio más adecuado utilizando, si existieren, los medios de identificación electrónicos o de otra índole, o bien comunicarlo a los órganos administrativos o a los centros que tienen como cometido la custodia de animales abandonados o extraviados.

Art. 611.3

“Restituido el animal al propietario del mismo, el hallador que hubiese mantenido su tenencia y posesión tiene derecho a la recuperación de los gastos realizados en beneficio del animal, incluidos aquellos realizados con el objetivo de recuperar y garantizar la salud del animal, y al resarcimiento de los daños que se le hayan podido causar.”

Art. 611.4

“Sin perjuicio de la comunicación a la que se refiere el apartado 2, el hallador del animal puede retenerlo en caso de fundado recelo de que el animal hallado sea víctima de malos tratos o de abandono por parte de su propietario.

Adquisición en el plazo de seis de meses por ocupación, salvo normas especiales

Art. 611.5

“Si realizado el anuncio no aparece el propietario en el plazo de seis meses, el hallador que hubiera mantenido su tenencia o posesión hace suyo el animal, siempre que no existan normas especiales que impidan su apropiación.”

En lo referente al art. 612, se suprime el tercer párrafo del mismo, puesto que los aspectos recogidos en él quedaron detallados en el artículo anterior. Este párrafo contenía lo siguiente:

“El propietario de animales amansados podrá también reclamarlos dentro de veinte días, a contar desde su ocupación por otro. Pasado este término, pertenecerán al que los haya cogido y conservado.” En cualquier caso cabe aclarar que, sin perjuicio de lo estipulado en el Código Civil, la normativa de cada comunidad autónoma establece plazos diferentes para la adquisición, cesión, adopción o sacrificio de los animales de compañía.

Ley Hipotecaria

Por otro lado, el proyecto de reforma recoge la modificación del artículo 111 de la Ley Hipotecaria, en la que se especifica que no cabe el pacto de extensión de la hipoteca a los animales de compañía. Finalmente, se considera también la modificación del artículo 605 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, que establece que no serán en absoluto embargables los animales de compañía, sin perjuicio de la embargabilidad de las rentas que los mismos puedan generar.

Conclusión

Como conclusión, es indiscutible que los animales de compañía han ido adquiriendo cierta consideración en lo que a materia jurídica se refiere.

Aunque esta reforma no se haya hecho efectiva aún, expone con claridad la creciente preocupación por garantizar su bienestar y el derecho a una vida digna.

Si bien aún queda mucho por andar, se están dando grandes pasos que trazan la senda a seguir y nos dirigen a un modelo de sociedad más humano y respetuoso con los seres vivos que transitan con nosotros este largo camino.

Próximo Curso Online

desde 159€

29€

Subvencionado

CONVENIOS con Ayuntamientos sobre Colonias Felinas

Sábado, 25 de septiembre de 2021

Plazas limitadas

Más Info >

Otros artículos que te pueden interesar …